Encuentro sobre Economía

¿Arranca o no arranca? Lo mejor y lo peor de la economía argentina

Con una destacada participación de público y un panel de reconocidos referentes del pensamiento económico, el laboratorio de ideas BAmos! llevó adelante el martes 15 de julio este encuentro.

A lo largo del debate se abordaron los desafíos más urgentes del país: inflación, empleo, presión impositiva, crecimiento, estabilidad macroeconómica y las dificultades estructurales que frenan un desarrollo sostenido.

El panel estuvo integrado por: Martín Rapetti (director de Equilibra e investigador del CONICET), el diputado nacional Ricardo López Murphy, la diputada nacional Daiana Fernández Molero y el diputado nacional y referente de BAmos! Martín Tetaz.

Empleabilidad, selección Ejecutiva y adolescencia

Síntesis de la intervención de Daiana Molero:

El diagnóstico sobre la situación del mercado laboral en Argentina se destaca por su naturaleza estructuralmente débil y se caracteriza por altos niveles de informalidad y una constante pérdida del poder adquisitivo. Aunque la tasa general de desempleo se ubica en torno al 6,4%, el panorama es significativamente más preocupante para los jóvenes, cuya tasa de desocupación duplica ese valor y afecta de manera desproporcionada a las mujeres jóvenes. Esta desconexión entre la oferta y la demanda laboral no es un fenómeno reciente, sino el resultado de más de dos décadas de desajustes entre el sistema educativo, el mercado de trabajo y las necesidades productivas reales del país.

Alrededor del 70% del empleo en Argentina es generado por pequeñas y medianas empresas (PyMEs), actores fundamentales para la economía local, pero que enfrentan grandes dificultades a la hora de contratar debido a los altos costos impositivos y laborales.

También existe un problema estructural de orientación vocacional. Muchos jóvenes eligen carreras sin una comprensión clara de las demandas reales del mercado. Por ejemplo, mientras que en Argentina hay un ingeniero cada 6.000 habitantes, en países como Vietnam esta proporción es de 1 cada 900, reflejando una brecha significativa en la formación de profesionales estratégicos.

Una solución posible es aliviar la carga fiscal mediante incentivos específicos para quienes contraten jóvenes o adultos mayores, dos grupos que suelen enfrentar mayores barreras para ingresar al mercado laboral.

Uno de los desafíos es alinear las vocaciones individuales con oportunidades laborales reales. Esto implica comprender en qué "partido" se está jugando, es decir, conocer las dinámicas del mercado para poder tomar decisiones informadas sobre la formación y el desarrollo profesional. Para quienes aún no tienen clara su vocación, se puede optar por áreas con alta demanda laboral como punto de partida, lo que puede servir para sostenerse económicamente mientras se define un camino profesional más personalizado. En este sentido, tanto la escuela como el Estado deben asumir un rol más activo como guías en este proceso, facilitando herramientas para una transición laboral más efectiva y sostenible.

Problemas:

• Alta informalidad y desempleo juvenil estructural

• Sobrecarga fiscal sobre la contratación de jóvenes

• Desconexión entre formación vocacional y demanda del mercado.

Soluciones:

• Incentivos fiscales para contratación de jóvenes y adultos mayores

• Orientación vocacional basada en información del mercado

• Reformulación de la oferta educativa para reducir desajustes estructurales.

Modelo Dual de formación técnica

Síntesis de la intervención de Repeti:

Una de las experiencias más destacadas en formación profesional es el modelo dual alemán, que ha demostrado ser altamente eficaz en conectar a los jóvenes con el mercado laboral. A diferencia de otros sistemas educativos más académicos, en Alemania aproximadamente el 70% de los estudiantes opta por carreras técnicas en lugar de seguir el camino universitario tradicional. Este enfoque se basa en prácticas intensivas dentro de empresas, donde las propias compañías definen gran parte del contenido formativo, asegurando que las habilidades adquiridas sean directamente relevantes para las necesidades del sector productivo. El resultado es un impresionante 80% de inserción laboral para los graduados, dado que se forman para trabajos concretos y en entornos reales. Profesiones como florista, camionero o albañil requieren tres años de estudio en este esquema, lo que eleva el estatus de los oficios a un nivel formativo y social significativo.

En Argentina, este enfoque ha sido adaptado de manera independiente por algunas organizaciones, como la Cámara de Industria y Comercio, que han implementado un sistema dual sin intervención estatal directa. Esta adaptación ofrece carreras técnicas postsecundarias completamente financiadas por empresas, donde el 70% del tiempo se dedica a formación práctica en plantas y el 30% a estudios teóricos en centros de capacitación especializados. Cada año, cerca de 400 jóvenes se postulan para estos programas; de ellos, aproximadamente 150 son preseleccionados y unos 130 finalmente contratados. El modelo ha mostrado resultados notables, con tasas de retención laboral superiores al 80%, demostrando que este enfoque no solo acerca a los jóvenes a la industria, sino que también les enseña a convivir en un entorno laboral real desde el inicio de su formación.

Sin embargo, el sistema educativo argentino enfrenta desafíos significativos, como la rigidez burocrática y la falta de actualización en sus contenidos, lo que dificulta su adaptación a las demandas cambiantes del mercado. Aunque muchas empresas están dispuestas a formar a sus empleados en habilidades técnicas específicas, insisten en que los jóvenes lleguen al mercado laboral con competencias blandas sólidas, como pensamiento crítico, comunicación efectiva y capacidad para trabajar en equipo. Para superar esta brecha, se propuso acercar la currícula escolar a lo práctico, integrando experiencias reales del mundo laboral y valorizando los oficios como vías legítimas de movilidad social y desarrollo profesional.

Problemas:

• Desactualización de la currícula educativa formal

• Falta de diálogo entre empresas y sistema educativo

• Estigmatización de los oficios y sobrevaloración de la universidad.

Soluciones:

• Expansión del modelo dual a nivel nacional con participación privada

• Reconocimiento formal de habilidades interpersonales en la escuela media

• Articulación flexible entre empresa, escuela y contenido formativo

Aprendizaje experiencial en los jóvenes y el mundo del trabajo

Síntesis de la intervención de Ricardo López Murphy:

El valor del aprendizaje experiencial es fundamental para transformar la mentalidad de los jóvenes y acercarlos al mundo del trabajo real. En este sentido, llevar a los estudiantes a conocer plantas industriales y entornos productivos es una herramienta poderosa para romper con estereotipos y ampliar sus expectativas laborales. Algunas iniciativas en Argentina han comenzado a adaptar modelos similares al sistema dual alemán en escuelas públicas, demostrando que, con la inversión adecuada en infraestructura, formación docente y contenidos actualizados, es posible equiparar e incluso superar el rendimiento de estudiantes provenientes de sectores más favorecidos. Un ejemplo claro de esto son las Escuelas Técnicas que, gracias a un enfoque práctico y a una formación integral, logran preparar a los alumnos para enfrentar los desafíos de la industria moderna con confianza y habilidades concretas.

Sin embargo, uno de los principales obstáculos para consolidar estos avances es la falta de continuidad en las políticas educativas. Cada cambio de gestión suele traer consigo una agenda diferente, dificultando la implementación de estrategias sostenibles a largo plazo. Esta inestabilidad, combinada con una currícula excesivamente compleja y sobrecargada, termina agobiando a los estudiantes y desviando el foco de las competencias fundamentales. Para superar estas barreras, se propone simplificar los contenidos y centrarse en desarrollar habilidades esenciales como el pensamiento lógico, la comprensión lectora y la capacidad para conectar el conocimiento académico con situaciones del mundo real. Estos pilares son los que verdaderamente preparan a los jóvenes para adaptarse a los cambios tecnológicos y económicos del siglo XXI.

Además, la necesidad de profesionalizar la carrera docente para que los maestros puedan enfrentar con éxito los desafíos de los contextos educativos actuales. Esto implica no solo una formación universitaria sólida, sino también incentivos por mérito y una actualización constante en nuevas tecnologías y pedagogías. Solo un docente bien capacitado y valorado puede guiar a los estudiantes en su formación y preparar a las nuevas generaciones para ser actores relevantes en un mercado laboral en constante evolución.

Problemas:

• Desigualdad de oportunidades educativas según el contexto social

• Currículas extensas, descontextualizadas y obsoletas

• Formación docente débil, sin incentivos ni actualización.

Soluciones:

• Escuelas técnicas públicas con prácticas reales en empresas industriales

• Revisión de la currícula escolar priorizando comprensión y lógica

• Carrera docente universitaria con actualización permanente e incentivos salariales.

Legislación laboral y futuro del trabajo

Síntesis de la intervención de Martín Tetaz:

El sistema educativo como la legislación laboral en Argentina parecen estar diseñados para un modelo industrial propio del siglo XX, pero no responden adecuadamente a las demandas del mercado del siglo XXI. Esta desconexión crea un "puente roto" entre la escuela y el trabajo, con problemas tanto estructurales como coyunturales. Por un lado, el sistema educativo está desactualizado y no proporciona a los jóvenes las herramientas prácticas y tecnológicas que requieren los empleos modernos. Por otro lado, la legislación laboral vigente, con sus altos costos de contratación y rigidez normativa, desincentiva la creación de empleo formal y limita las oportunidades para quienes se inician en el mercado laboral.

Desde el ámbito legislativo, se promovieron reformas orientadas a reducir estas brechas. Entre las propuestas se incluye la creación de un mínimo no imponible para la contratación de jóvenes, aliviando las cargas fiscales en los primeros tramos salariales para facilitar la inserción laboral inicial.

También se planteó la posibilidad de flexibilizar las jornadas laborales, permitiendo acuerdos voluntarios entre empleadores y empleados, así como el fomento del empleo parcial sin penalizaciones legales, adaptándose a las nuevas formas de empleo que son cada vez más frecuentes en la economía digital. El objetivo no es precarizar el trabajo, sino modernizar las reglas para que reflejen mejor las realidades actuales del mercado, donde muchas veces se prioriza la agilidad y la flexibilidad.

Finalmente, es importante medir el impacto de cada política pública para poder escalar aquellas que muestran resultados positivos y ajustar o descartar las que no cumplen con sus objetivos. Integrar enfoques como los sistemas de formación dual, nuevas formas de certificación educativa y una colaboración más estrecha entre universidades y empresas pueden ser una alternativa viable para asegurar que las habilidades enseñadas estén alineadas con las necesidades del mercado. La consigna es clara: no se puede gestionar lo que no se mide, y cualquier política laboral moderna debe basarse en datos precisos para ser verdaderamente efectiva.

Problemas:

• Legislación laboral obsoleta que penaliza la contratación formal

• Sistema educativo secundario desconectado del mundo del trabajo

• Falta de medición y evidencia en políticas públicas educativas

Soluciones:

• Mínimo no imponible para contratación de jóvenes

• Flexibilización de la jornada laboral acordada entre partes

• Certificación educativa flexible y basada en competencias

• Sistema nacional de evaluación de políticas públicas educativas