Pantallas y Adolescencia
Adicciones y educación
Síntesis de la intervención de Alejandra Libenson:
Los niños no aprenden únicamente a través de las palabras, sino principalmente mediante el ejemplo que reciben. En este sentido, la adicción digital no surge de manera espontánea, sino que se construye desde los primeros años de vida, moldeada por las experiencias y hábitos que se les brindan. La exposición precoz a pantallas muchas veces actúa como un "chupete emocional" para calmar el llanto, manejar el aburrimiento o resolver situaciones incómodas. Sin embargo, esta solución rápida tiene un costo elevado: sustituye los vínculos humanos y las experiencias sensoriales ricas y complejas por relaciones mediadas por objetos tecnológicos, que ofrecen estímulos intensos pero carentes de la profundidad afectiva necesaria para un desarrollo saludable.
Esta dinámica no solo afecta las habilidades sociales y emocionales en el presente, sino que también sienta las bases para futuras adicciones en la adolescencia y la adultez, como la ludopatía, donde el placer se asocia principalmente a la interacción con pantallas en lugar de con personas.


Limitar el placer digital de los niños y adolescentes no es un acto represivo ni una imposición arbitraria, sino una acción profundamente amorosa y necesaria para su bienestar emocional. Los límites claros y consistentes proporcionan una estructura predecible que reduce la ansiedad y fortalece el sentido de seguridad, similar a la diferencia entre cruzar un puente con sólidas barandas (que brinda confianza) y uno sin ellas (que provoca vértigo y miedo a caer). Estos límites ayudan a formar adultos emocionalmente sanos y resilientes, capaces de enfrentar frustraciones sin recurrir a escapes digitales.
Entre los síntomas de alerta que pueden indicar que un adolescente ha desarrollado una relación problemática con las pantallas se encuentran el bajo rendimiento escolar, la irritabilidad, el aislamiento, cambios en la alimentación y una evidente pérdida de contacto social. Prestar atención a estas señales y actuar a tiempo es crucial para revertir estos patrones y promover relaciones más humanas y significativas.
Problemas:
• Exposición precoz a pantallas como forma de calmar
• Falta de límites claros desde la infancia.
• Desvinculación emocional y aprendizaje adictivo desde los vínculos.
Soluciones:
• Capacitación emocional desde la primera infancia.
• Modelos coherentes de crianza desde el hogar.
• Políticas públicas preventivas, no sólo reactivas.
• Escuelas como espacios de educación emocional y de vínculos reales.
Salud mental: adicciones conductuales y tecnología
Síntesis de la intervención de Josefina Violino:
La ludopatía y otras adicciones conductuales en adolescentes deben tener una mirada clínica y social ya que se trata de fenómenos que han mostrado un preocupante aumento en los últimos años. La creciente llegada de familias desesperadas por jóvenes que presentan problemas severos como aislamiento social, endeudamiento, depresión profunda y conductas de riesgo, afecta no solo a quien lo padece, sino también a su entorno familiar y social. Aunque estas adicciones no implican el uso de sustancias químicas, sus impactos en la salud mental pueden ser igual o incluso más devastadores, debido a que afectan aspectos fundamentales como la autoestima, las relaciones personales y el rendimiento académico.
Una de las principales dificultades en el abordaje de estos problemas es la baja percepción del riesgo tanto en las familias como en los entornos escolares.


El juego, especialmente en su forma digital, ha sido socialmente aceptado y en muchos casos naturalizado como una forma legítima de entretenimiento, a menudo presentado como una vía rápida al éxito y la emoción. Esta percepción es reforzada por la fuerte presencia de influencers y estrategias de marketing en redes sociales que promueven las apuestas y los juegos de azar como fuentes de diversión y reconocimiento social. Esta imagen distorsionada es especialmente peligrosa para los adolescentes, quienes, debido a su etapa de desarrollo, son más vulnerables a las influencias externas y menos capaces de evaluar los riesgos a largo plazo.
Por otro lado, la alta accesibilidad a plataformas de apuestas, muchas veces ilegales, a través de billeteras digitales y aplicaciones de pago que facilitan las transacciones sin mayores controles. Esto incrementa significativamente el riesgo de desarrollar comportamientos adictivos a edades tempranas, antes de que se hayan formado habilidades de autocontrol y regulación emocional sólidas.
Para enfrentar estos desafíos, proponemos el diálogo en casa y en las escuelas, fomentando espacios seguros donde los adolescentes puedan expresar sus inquietudes y comprender los riesgos asociados al juego. También sugerimos establecer pactos comunitarios entre familias, clubes e instituciones que refuercen las normas y límites saludables, además de acompañar estos esfuerzos con regulaciones estatales que limiten el acceso a contenidos peligrosos y promuevan campañas de concientización sobre los riesgos de las adicciones conductuales.
La educación emocional y la contención profesional deben estar presentes no solo en la prevención, sino también en la intervención cuando el problema ya se ha desarrollado. Crear espacios de escucha y apoyo, tanto en el ámbito familiar como escolar es fundamental para identificar signos tempranos de problemas de adicción y ofrecer alternativas saludables que fomenten el bienestar emocional y social de los adolescentes.
Problemas:
• Baja percepción del riesgo en adolescentes y adultos
• Naturalización del juego como entretenimiento y éxito
• Influencers y publicidades que refuerzan el comportamiento adictivo
• Acceso temprano y sin control a plataformas de apuestas.
Soluciones:
• Diálogo abierto en hogares y escuelas
• Pactos comunitarios con adultos responsables
• Regulaciones estatales que limiten la publicidad y el acceso
• Acompañamiento psicológico y pedagógico profesional.
Te compartimos la exposición de Josefina Violino sobre adicciones conductuales y salud mental:
Educación financiera en adolescentes: bienestar y prevención
Síntesis de la intervención de Gabriela Totaro:
La educación financiera es una una herramienta preventiva frente a las adicciones. Enseñar a los niños a manejar el dinero desde temprana edad les ayuda a desarrollar autoestima, responsabilidad y la capacidad de esperar, todas ellas habilidades fundamentales para evitar caer en comportamientos impulsivos o riesgosos. Desde los cinco años, los niños pueden comenzar a trabajar conceptos clave como el deseo, la donación y el ahorro a través de juegos simples y educativos. Este tipo de juegos les permite comprender de manera práctica cómo gestionar sus recursos, dándoles una base sólida para una vida financiera saludable.
La pandemia aceleró la exposición de los jóvenes a redes sociales, plataformas de apuestas y desinformación financiera. En la actualidad, muchos adolescentes tienden a confundir el mercado de capitales con una "timba" debido a la falta de conocimiento estructurado sobre economía. Este vacío educativo se ve agravado por la influencia de figuras públicas en redes sociales que promueven ideas y consejos financieros sin la formación adecuada que crean una falsa percepción de que obtener ganancias rápidas es fácil y sin riesgos.


En este contexto, es necesario implementar la educación financiera desde los primeros años escolares, comenzando en sala de 5, como parte del currículo educativo obligatorio.
Hablar de dinero no debería considerarse un enfoque materialista, sino una forma de formar ciudadanos responsables y preparados para enfrentar los desafíos financieros de la vida cotidiana.
Problemas:
• Falta de educación financiera formal desde edad temprana
• Confusión entre mercado financiero y apuestas
• Influencers que promueven inversiones y apuestas sin respaldo pedagógico
• Tabúes familiares sobre el dinero y su uso responsable.
Soluciones:
• Incluir educación financiera desde sala de 5 en todo el país
• Crear un programa nacional de Educación Financiera Familiar
• Regulación de contenidos sobre finanzas en redes sociales.
• Regular la publicidad de apuestas con perspectiva adolescente
• Promover redes de prevención y acompañamiento adolescente
• Democratización del acceso al conocimiento financiero real.
