Legislación laboral y futuro del trabajo

Marzo 2025

Especialista: Martín Tetaz

El sistema educativo como la legislación laboral en Argentina parecen estar diseñados para un modelo industrial propio del siglo XX, pero no responden adecuadamente a las demandas del mercado del siglo XXI. Esta desconexión crea un "puente roto" entre la escuela y el trabajo, con problemas tanto estructurales como coyunturales. Por un lado, el sistema educativo está desactualizado y no proporciona a los jóvenes las herramientas prácticas y tecnológicas que requieren los empleos modernos. Por otro lado, la legislación laboral vigente, con sus altos costos de contratación y rigidez normativa, desincentiva la creación de empleo formal y limita las oportunidades para quienes se inician en el mercado laboral.

Desde el ámbito legislativo, se promovieron reformas orientadas a reducir estas brechas. Entre las propuestas se incluye la creación de un mínimo no imponible para la contratación de jóvenes, aliviando las cargas fiscales en los primeros tramos salariales para facilitar la inserción laboral inicial.

También se planteó la posibilidad de flexibilizar las jornadas laborales, permitiendo acuerdos voluntarios entre empleadores y empleados, así como el fomento del empleo parcial sin penalizaciones legales, adaptándose a las nuevas formas de empleo que son cada vez más frecuentes en la economía digital. El objetivo no es precarizar el trabajo, sino modernizar las reglas para que reflejen mejor las realidades actuales del mercado, donde muchas veces se prioriza la agilidad y la flexibilidad.

Finalmente, es importante medir el impacto de cada política pública para poder escalar aquellas que muestran resultados positivos y ajustar o descartar las que no cumplen con sus objetivos. Integrar enfoques como los sistemas de formación dual, nuevas formas de certificación educativa y una colaboración más estrecha entre universidades y empresas pueden ser una alternativa viable para asegurar que las habilidades enseñadas estén alineadas con las necesidades del mercado. La consigna es clara: no se puede gestionar lo que no se mide, y cualquier política laboral moderna debe basarse en datos precisos para ser verdaderamente efectiva.

Problemas:

• Legislación laboral obsoleta que penaliza la contratación formal

• Sistema educativo secundario desconectado del mundo del trabajo

• Falta de medición y evidencia en políticas públicas educativas

Soluciones:

• Mínimo no imponible para contratación de jóvenes

• Flexibilización de la jornada laboral acordada entre partes

• Certificación educativa flexible y basada en competencias

• Sistema nacional de evaluación de políticas públicas educativas